El poker online llegó a España sobre el año 2000, permitiendo de esta manera dar acceso al juego a mucha más gente.

Es cierto que el poker online aterrizó en España sobre el año 2000 ofreciendo comodidad para poder jugar en cualquier momento y lugar, sin necesidad de ir a una sala de poker. Aun así, no fue hasta el año 2012, cuando debido a su gran popularidad, se legalizó completamente. Debido a la nueva legislación, las plataformas de poker online están reguladas por la DGOJ, necesitan una autorización especial, licencia y son controladas por el Ministerio de Hacienda en su cumplimiento de las normas.

Hasta 2011, el poker online movía hasta 100 millones de euros anuales en nuestro país pero, cuando entró en vigor la nueva regulación que limitó el mercado nacional a jugadores españoles, hubo una gran caída. Esto convirtió las plataformas españolas poco atractivas para los jugadores y un mercado poco competitivo para los operadores. En el año 2014 el poker online estaba en mínimos históricos y en 2015 se registró una caída de hasta el 40% de los niveles antes de la regularización, todo ello por falta de liquidez internacional.

Fue ya en el 2017, cuando la Dirección General de Ordenación del Juego de España y otros países europeos firmaron un acuerdo sobre la liquidez compartida en el póker online, permitiendo así ofrecer torneos de póker más grandes, con premios más altos y manteniendo la seguridad. A partir del 2018, se registró el primer crecimiento desde la regulación del 2012.

A día de hoy, en España hay unas 80 páginas de juego en línea, de las cuales 9 de ellas operan en el poker. El número de jugadores online en España aumenta cada año, convirtiendo este juego en uno de los favoritos. Mucha gente empieza a jugar por diversión, sin apostar dinero, hasta que tienen suficiente conocimiento y se lanzan a jugar pequeños torneos online. Aunque también hay un pequeño número de personas que juegan de manera profesional y llegan a ganarse la vida jugando al poker, pero esto no es nada sencillo ya que se necesita mucha dedicación y tiempo de estudio.

Fuente: www.moncloa.com